Si los dos Venenos anteriores afectan bastante nuestra relación, echar en cara tiene un efecto aun mas desastroso!

Sin lugar a dudas es un acto comunicativo que induce a potenciar en vez que reducir aquello que queremos corregir.

Esto pasa porque quien echa en cara se coloca en la posición de “victima” del otro y, desde esta posición de dolor, utiliza su propio sufrimiento para inducir a que la pareja corrija los comportamientos que lo han generado.

Por desgracia, el resultado habitualmente es que, no solo la pareja no cambia de comportamiento, sino que incluso se indispone se enfada y a menudo llega a ser aun mas opresivo.

¡ATENCION!

Quien se coloca como Victima crea su propio Verdugo 😮

Si este se enfada me hará aun mas víctima, yo se lo hare notar y el será cada vez mas agresivo e insoportable por hacerle sentir culpable.

La dinámica será entonces la de un circulo vicioso del cual, una vez activado es realmente difícil salir como en un tornado.

Cuidado, no caigas en la espiral 😉