“Es que nunca me haces caso, ¿lo ves?”

Esta declaración generaría rabia incluso en un santo.

El efecto desastroso del “Te lo dije” es directamente proporcional a la importancia en el plano afectivo de la persona que pronuncia estas palabras, cuanto mas cercana peor resultado!

Es el clásico caso en el que nuestra pareja nos comunica el hecho de que nosotros hemos cometido algún error porque no le hemos escuchado o no le hemos dado importancia a sus palabras u opiniones.

Imagínate, si yo ya estoy enfadada conmigo misma porque he cometido el error, el hecho de que el otro me lo haga notar de esa forma no me ayuda en absoluto mas bien hace que me enfurezca aun mas conmigo y con el.

¡ATENCION!

No te conviertas en el blanco de su rabia 😉