Pocas cosas son tan fastidiosas como sentir que nos explican como son las cosas o como deben de ser para que funcionen mejor una y otra vez…

Aunque nuestra intención sea la de evitar equivocaciones o incomprensiones esta modalidad puede en la practica alimentar muchos problemas.

A todos nos ha pasado y podemos constatar que aunque nuestra pareja tenga razón, al mismo tiempo, el “modo como lo dice” nos irrita y hace sentir en nosotros el deseo salvaje de transgredir las reglas de la relación.

Como sucede a menudo, cosas buenas producen efectos malos, sencillamente a causa de la sobredosis, como en los medicamentos que si tomados en exceso se convierten en un “veneno”.

¡ATENCIÓN!

Esto pasa porque no tenemos que olvidar que cada acto comunicativo posee al mismo tiempo un efecto informativo y uno emocional, así que, sin darnos cuenta, y de forma completamente irracional, nos vemos una y otra vez empujados a reaccionar.

¡RECUERDA!

La Razón siempre pierde delante de la Emoción, analizar y discutir a nivel racional algo que funciona también y “sobre todo” a nivel emocional no es el camino, ¡no lo olvides!