Mindfulness o Atención Plena significa prestar atención de manera consciente a la experiencia del momento presente con interés, curiosidad y aceptación.

Aunque creemos tener control consciente de nuestra atención, lo que normalmente sucede es que nuestra mente esta constantemente atendiendo a pensamientos acerca del pasado o del futuro olvidándose del presente.

Esta practica nos invita a centrarnos en el momento actual sin hacer ningún tipo de valoración y aceptando la experiencia como tal.

La aceptación supone una renuncia al control directo.

No se busca que la persona controle sus reacciones, sentimientos o emociones sino que los experimente tal y como se producen.

La tristeza, el miedo, el enfado, la contrariedad no es algo de lo que se haya de huir, sino que forman parte una experiencia humana que es preciso vivir.

Esto contradice en gran medida ciertos tipos de mensajes que se transmiten socialmente, e incluso desde el ejercicio profesional de la psicología: el malestar es negativo, debe reducirse la ansiedad, controlar el estrés, reducir los pensamientos negativos, etc.

Quedarse solo con lo que experimentamos sin agregar sufrimiento es lo que la práctica de Mindfulness permite.

Es posible que hayan cosas que no podemos cambiar, como el dolor, la enfermedad o una circunstancia difícil, pero al menos podemos darnos cuenta de cómo reaccionamos o respondemos a todo lo que nos ocurre, y desarrollar estrategias para cambiar la relación que tenemos con nuestras circunstancias.

Mediante la Atención Consciente o Mindfulness, podemos aprender a transformar cualquier momento en el que podríamos sentirnos una víctima de las circunstancias en un momento de responsabilidad y confianza.

El Mindfulness parece haber surgido en torno al interés occidental por la tradición oriental y concretamente por el budismo Zen.

Muchas de las tradiciones religiosas del mundo utilizan Mindfulness de manera implícita o explicita, pues es una capacidad básica y humana de conexión con el presente.

Durante los últimos 30 años, la práctica de Mindfulness o Atención Plena está integrándose a la  Medicina y Psicología de Occidente.

Es aplicada, estudiada científicamente y por ello reconocida como una manera efectiva de reducir el estrés, aumentar la autoconciencia, reducir los síntomas físicos y psicológicos asociados al estrés y mejora el bienestar general.