Como las mejores cosas, Simonetta y sus potentes sesiones de PNL y Coaching, llegaron sin buscarlas, con mucha fluidez y en el momento oportuno. Había un deseo interior de pulir ciertos aspectos de mi, de provocar algunos cambios, de respirar más ampliamente la Vida, deshaciéndome de algunas limitaciones y soltando algunas cargas del pasado. Y así ha sido. Así y más…

El trabajo con Simonetta me ha acompañado exitosamente en la consecución de todas estas metas y de otras que han ido surgiendo en las sesiones de una manera sencilla, práctica, cálida y muy gratificante.

Las conversaciones y las experiencias vividas han supuesto un desafío gestionado de una manera muy humana y confiada. En las manos de Simonetta he encontrado una enorme profesionalidad e inteligencia y una mirada tierna y muy conocedora del alma humana.

En este espacio he creado un maravilloso camino hacia  mi que me conecta a los demás de un modo único, donde no hay luchas si no reconocimiento y empatía. En esta aventura también estoy aprendiendo a gestionar y modificar mis creencias, permitiendo que mis estados internos, sean los que sean, sean claves preciosas que van enriqueciendo mi Vida, haciendo que se parezca cada vez más a mis sueños.

Ahora mi mirada interna y externa es más clara. Mis objetivos están mejor alineados y puedo avanzar hacia ellos con más confianza y pasión, sabiendo que siempre estoy en la libertad de elegir y exenta del peso de la crítica, sea propia o de otras personas.

Sin imposiciones y con mucho respeto y amor, el Coaching y la PNL me han mostrado un mapa de infinitas posibilidades, donde puedo trazar mi ruta desde la presencia y el autoconocimiento con total libertad, sabiendo que todos somos merecedores de lo mejor y que es mejor construir puentes de comprensión, firmeza y cariño que quedarnos paralizados entre los muros de aquello que nos dolió, seamos o no conscientes de ello.

¡Simonetta es como esas brasas que encienden el fuego interior de todo aquel que intuye que la Vida es algo tan sabroso que vale la pena estar sano y despierto para saborearla en toda su plenitud!

Marta Montalvá